- ¿No vas a comer? - me pregunta Leslie. Tengo las manos en los bolsillos y los ojos entrecerrados, la conversación con Jessamine me había quitado el hambre. No podía culparla de que estuviera con Drake, yo había besado a Melanie, lo que me enfureció fue que no me lo dijera. Sin embargo no fui justo, y dejarla allí diciéndole que me había herido fue demasiado, en su estado y abandonada en medio de la calle. Me muerdo el labio. Soy un estúpido. - ¿Alec? - Leslie me saca de mis pensamientos. Niego con la cabeza y le dirijo una breve mirada a Melanie, está sentada a mi lado y me observa en silencio. Aparta la mirada.
- ¿Qué haces aquí? - Es la primera vez que le dirijo la palabra desde que llegó y ella parece saberlo. Noto como los cabellos de la nuca que se le escapan de una larga cola se le erizan.
- No lo sé, seguí mi instinto y este me falló - susurro un <<ya veo>> por lo bajo - no debí y lo siento. No creí que fuera a ser tan duro volver para ti Alec.
- Si aquí hubieras matado a tus padres, vuelto a una casa llena de recuerdos, dejado a tus amigos, a tu novia embarazada y haberlo perdido todo por un destino que no quiero quizás me entenderías. Teniendo en cuenta que lo mejor que me a pasado estos meses es perder la memoria. - eso parece herirla, teniendo en cuenta lo que ha habido entre nosotros, por poco que fuera - ¿Sabes? De las pocas cosas que recuerdo una es bajar de mi habitación, ir a la cocina y encontrarme a mis padres adoptivos hechos trizas. No es duro volver, es duro enfrentarse a la realidad y darte cuenta de que nada va a ser como antes. Nada. Ni si quiera puedo usar mi nombre por miedo a que descubran quién soy y me manden a un centro de menores o, a la cárcel. - digo todos mis pensamientos sin siquiera darme cuenta ¿Para qué? Ya no me queda nada por lo que luchar. Ya le dije a Jessamine que no volvería a verme.
- Tío... - comienza a decir Kyle que ha dejado de hablar conmigo para escucharme - ¿Que ha pasado para que vengas así? - Miro a Jason este me mira y me sorprende ver un ápice de lástima en su mirada.
- No me mires así - dice Jason - vine aquí para matar vampiros, ya me aburre destrozar a blandengues como tú - supongo que es un cumplido y lo agradezco, quizás no sea tan mala persona como parece.
- Sigue soñando Jason - dice Kyle con una sonrisa - los blandengues como nosotros realmente no lo somos, queremos haceros pensar a cabezas huecas como tú que lo somos para maquinar un plan malvado perfecto sin que sospechéis - teatralmente se lleva la mano a la boca haciéndose el sorprendido - Lo siento Alec, adiós nuestro plan maestro. - Me levanto en silencio y salgo de la cafetería con las manos en los bolsillos. Fuera hace frío pero apenas lo siento, solo noto cansancio y dolor en cada uno de mis huesos. No se si es por haber estado tanto tiempo en mi forma lobuna aquella mañana o por todas las emociones del día, en cualquier caso necesitaba dormir más de dos horas seguidas. Hacía tiempo que, debido a la conmoción apenas podía dormir, o bien porque me despertaban, o dolores de cabeza. Me siento en un frío banco a pocos metros de un mendigo durmiendo entre cartones. Alguien se sienta a mi lado. Es Mia. No dice nada, ella no habla mucho, pero su compañía me reconforta, es familiar, cercana y desinteresada. Es la media naranja de Kyle a pesar de que él no sabe cerrar la boca, ellos le hacen a uno sentir algo de paz en medio de una tormenta. No me imagino el amor que hay entre ellos. Parece tan puro, tan verdadero... A veces me hacen dudar si alguna vez he sentido verdadero amor.
- ¿Quieres? - dice ofreciéndome una bolsa de patatas. Niego con la cabeza. Tenía hambre, pero también la amarga sensación de que si comía iba a acabar vomitando. - Tú te lo pierdes. - dice cogiendo una patata de la bolsa. - ¿Sabes qué día es hoy? - Me pregunta.
- Once de Marzo - la miro extrañado. Ella niega con la cabeza.
- No... Bueno sí. Pero también es el día en el que Paul Nicholas Mckenzie fundó la residencia Moonlight hace cincuenta años.
- ¿Mi antepasado? - ella sonríe.
- Tu abuelo, concretamente. Esa era una de las razones por las que tu padre era tan importante, tu abuelo fue nuestro primer líder, pero cuando tu padre fue a tomar su puesto se enamoró y Isaac tomó el lugar de tu padre, por consiguiente tú deberías ser nuestro líder, el abuelo de Isaac fue siempre un segundón como él, tu familia está predestinada a ser líderes. - sonrío, no podía imaginarme siendo jefe de algo, teniendo a personas a mi servicio, siempre me había ido mejor por libre. - Pero que no se te suba a la cabeza. - reímos por lo bajo. No me estaba contando algo malo, tampoco algo bueno, simplemente algo que creyó que debía saber, y se lo agradecía, no hablar de algo doloroso.
A la media hora caminamos con los demás al hotel dónde repartimos las habitaciones y me aseguro de que Melanie esté en mi habitación con Leslie. Jason no iba a volver a tocarla, aún recordaba las marcas en sus brazos y se me ponía la piel de gallina. En mi habitación solté mi mochila y esperé a que Melanie y Leslie se ducharan mientras yo sacaba mi muda y le ponía las sábanas a mi cama. Después me metí en el cuarto de baño y dejé el agua correr mientras me desnudaba hasta que el agua estuvo ardiendo. Bajo el agua cerré los ojos y dejé que mis músculos se relajaran uno a uno. Había sido demasiado para un solo día. Salgo de la ducha y me percato de que me he olvidado la ropa fuera así que me lío una toalla a la cintura y salgo. Noto las miradas de mis compañeras fijas en mí.
- Así que no has cambiado solo en altura ¿No Alec? - dice Leslie - esos músculos no estaban antes - ríe, pero cuando normalmente le hubiese seguido la broma esta vez me callé.
- se llama licantropía Leslie - respondo y me meto dentro del cuarto de baño. Allí me visto y me peino dejando caer el flequillo sobre los ojos. Suspiro. En estos últimos días parecía haber envejecido cincuenta años de un tirón. Miro por la pequeña ventana del cuarto de baño al exterior, da al aparcamiento, solo se ven coches de carga y camiones de personas que solo se quedan a pasar la noche para seguir viajando por la mañana hasta dios sabe donde. Justo cuando me voy a disponer a salir del cuarto de baño y dejar de contemplar por la ventana veo que un coche de policía entra en en el aparcamiento del motel, aparca y salen del coche dos policías. Salí de la habitación y veo que Leslie está hablando por el teléfono de recepción. Cuelga.
- Alec, tenemos problemas. - dice Leslie. Melanie está sentada en una de las camas con un fino camisón. - Tu tía Bridget te ha reconocido y te han seguido la pista hasta aquí. Tienes dos opciones: esconderte o avisar a Kyle e irnos ya.
- No. Me voy yo. Me esconderé en el bosque y volveré por la mañana - digo tras pensarlo un minuto. Entonces llaman a la puerta.- No hay tiempo - digo lo evidente, mero al otro lado escucho como un policía pide que abra la puerta. - Si preguntan por vuestro compañero, me llamo Keith, inventaros algo.
Lo digo tan rápido que no se si verdaderamente se han enterado pero no me paro a repetirlo sino que me escondo bajo la cama pegándome lo más posible a la pared. No creo que vayan a mirar... ¿O sí? Escucho como alguien abre la puerta.
- ¿Si agentes? - Leslie. - ¿Algún problema? - los policías entran sin invitación y veo como sus pies recorres el cuarto.
- Buscamos a Alexander Stevens, dicen que le han visto con vosotros. - dice uno de ellos.
- ¿De qué estáis hablando? - dice Leslie haciéndose la confundida. Desde aquí siento la tensión y el miedo de Melanie, observando desde la lejanía. - Aquí solo estamos Mel, Keith y yo.
- ¿Y quién eres tú? ¿Y dónde está tu compañero? - dice y me da la impresión de que se examinan mutuamente - Me suena tu cara ¿Has tenido algún problema con la autoridad?
- Riley Patterson, el mayor delito que he cometido ha sido robar ketchup en algún restaurante de comida y mi compañero esta... - alguien sale del baño descalzo, un chico.
- Aquí mismo. - reconozco la voz de Kyle y me siento aliviado ¿Cómo había llegado hasta allí? - ¿Necesitan algo agentes?
- Keith - dice Leslie actuando lo mejor que puede - no pasa nada, los agentes buscan a un chico en el hotel, tan solo eso, creía que se hospedaba con nosotros.
- Pues ya ve que no - dice Kyle. Noto como se ha sentado sobre la cama en la que estoy escondido.
- ¿Le importa que echemos un vistazo? - me tenso de nuevo al escuchar al policía.
- Verá agente, pretendíamos irnos ya a dormir, es tarde - se excusa Leslie intentando salvar el pellejo.
- Será solo un segundo - veo como uno de los policías se abre paso y entra en el baño cuando al fijarme, en la madera hay una trampilla. Dudo durante un momento si colarme por ella o si entraré cuando el policía sale del cuarto de baño y registra los armarios - Aquí no hay nada - dice. - vámonos. Me extraña que miren en los armarios y no bajo la cama pero, aún así lo agradezco. Cuando escucho la puerta cerrarse me quedo allí unos minutos hasta que, finalmente asomo la cabeza.
- ¿Cómo has llegado al cuarto de baño? - pregunto a Kyle perfecto.
- Escalando por el alféizar de la ventana - le miramos como si estubiera loco, quizás lo estuviera - ¿Qué? ¿Nunca lo habéis hecho? - pregunta- ¿Nunca? ¿Ni para espiar a los vecinos?
- Kyle - digo cuando hube salido de debajo de la cama - piensa lo que vas a decir antes de decirlo, puede sonar extraño. - Llevaba puesto un pantalón de chándal y una sudadera negra, lo suficientemente cómodo para poder sentirme relajado. Estaba cansado así que deshago la cama recién hecha.
- Me voy a la cama yo también, no me fío de dejar a Mia con Jason durante mucho tiempo. Hasta mañana. - dice con un bostezo y estirando los brazos - Eh Melanie - le dice Kyle, él la mira con ojos amables - si aquel perro gruñón te da problemas ya sabes dónde estoy.
- Lárgate Kyle - le digo.
- No lo decía por tí, lo decía por Leslie - y sale de la habitación y cierra la puerta justo cuando Lesile le lanza un cenicero de barro que había sobre la cómoda.
No hay comentarios:
Publicar un comentario