- ¿Melanie? - susurro sin querer despertar a Leslie - ¿Estás bien? - ella se sorbe la nariz y se limpia las lágrimas con el dorso de la mano.
- Sí, siento haberte despertado. - Dice haciendo una mueca, una sonrisa con poco convencimiento. Me levanto de la cama y me acerco a ella, tiene pinta de haberse llevado así más de una hora.
- Siento haberte hablado así antes, no debí hacerlo. - miro fuera, no tiene las mejores vistas y está poco iluminado el exterior pero al menos había ventanas, no como en la residencia.
- Es mi culpa, todo lo que está pasando es por mi culpa, llevabas razón, lo mejor que te podría haber pasado es olvidarme. - La miro con incredulidad y suspiro.
- No, no te culpes. Estaba frustrado, vi a Jessamine besando a otro chico que conocí hace mucho. No debí haberlo pagado contigo. - Entrecierro los ojos.
- No entiendo porqué te haces esto. - dice ella - volver, ver tu hogar tus amigos a tu novia para tener que dejarlo todo marchar. He intentado comprenderte, pero no puedo.
- No se trata de recordar dolores del pasado - sonrío levemente. Antes solía sonreír más. - Se trata de encontrar respuestas y apagar mi conciencia. Uno de mis remordimientos era dejar que Jessamine se llevara una idea equivocada de lo que me pasó. Puede que me vaya con respuestas que no buscaba, pero, al menos, algo es algo. - ella me mira levemente y aparta la mirada. Le tiendo una mano para que se Levante - A veces veo o oigo algo o alguien y recuerdos me vienen a la mente, como si, en cierto modo, volviera atrás en el tiempo. Permíteme probar algo... - La atraigo hacia mi, con convencimiento, pero noto como mi corazón va cada vez más rápido, con una mano le aparto el cabello del rostro y la otra la mantengo firme en su cintura.
- Bésame - dice ella en un suspiro apenas audible. Me acerco cada vez más y mis labios rozan los suyos en un beso, no deseado sino añorado, paciente y sincero. Quizás mi mente no lo recuerde, pero mi cuerpo extrañaba cada poro de su piel. Sentía algo dentro, no era como cuando besaba a Jessamine, era algo totalmente diferente. Entonces mi mente se nubla y sé que está volviendo un recuerdo perdido.
Abro los ojos en una habitación de luces blancas cegadoras que me molestan a la vista y que hace que mi cabeza retumbe. Miro alrededor y veo un gotero conectado a mi antebrazo y una máquina que cuenta mis pulsaciones. Estoy en la enfermería de la residencia Moonlight, lo sabía, no había ventanas. Entonces entra Melanie, vestida con una suéter blanco y unos tejanos azul claro <<Estás despierto>> dijo Melanie, en ese momento pensé que era la chica más hermosa con la que me había cruzado jamás, << Me llamo Melanie, vuelvo en un momento, voy a avisar al doctor Gilligan de que te has despertado>>
Me aparto de Melanie poco a poco, pero sin separar la cercanía de nuestros cuerpos.
- ¿Venías a cuidarme cuando estaba en el hospital cuando llegué? - ella se ruborizó y asintió.
- Si, ahí fue cuando me fijé en ti. Parecías tan frágil ahí tumbado y débil... Pero supe en seguida que tú no te fijaste en mí.
- Te infravaloras. - digo en un susurro y vuelvo a besarla.
- ¿Buscas más recuerdos? - dice cuando le beso el cuello.
- No - digo entre beso y beso - te beso, porque los he encontrado.- mis sentimientos están a flor de piel, al igual que los de ella. Sin hacer ruido nos deslizamos sobre su cama y nos besamos hasta que nos quedamos dormidos. Podría haber ocurrido algo si Leslie no estuviera en nuestra misma habitación, pero pasar una noche abrazado a ella después de por fin encontrar sentimientos perdidos es lo mejor que puede pasarme. Algo bueno que añadir a mi historia.
A la mañana siguiente Leslie nos despierta. Al parecer no con muy buen humor al vernos en la cama de Melanie. Abro los ojos y la veo ahí, sonriéndome. Le doy un beso de buenos días y me levanto, cogiendo un uniforme limpio me dispongo a vestirme, al igual que Leslie y Melanie. Estamos en silencio, Leslie parece enfadada pero tampoco me importa. Cuando hubimos recogido nuestras cosas y vestido para irnos después de desayunar. Llaman a la puerta justo cuando nos disponemos a marcharnos, yo mismo abro la puerta antes de ponerme la camiseta, olvidada sobre la cama.
- Hola yo... - empieza diciendo.
- Te dije que no quería volver a verte - digo con el rostro serio y dolido. - Me marcho. Te haré llegar dinero para ti y para el bebé, ahora vete.
- Por favor... Déjame hablar contigo un minuto - dice con ojos suplicantes. Miro a Melanie, que tiene la mochila al hombro. Me mira y mira a Jessamine y asiente, ella también cree que debo hablar con ella.
- Te esperamos en la cafetería, no tardes. - dice Leslie tirando del brazo a Melanie, sin olvidarse de darle un buen empujón a Jessamine en el brazo. Hago que pase dentro y cierro la puerta.
- No te vayas por favor Alec - es lo primero que me dice.
- No podía quedarme aquí por siempre. - digo, tras un momento de vacilación - anoche vinieron dos policías, me han visto y me están buscando. He de irme. Llamaré de vez en cuando.
- Se que te he echo daño y que no te merezco, pero estos meses han sido insoportables y él estuvo conmigo... - veo que se arrepiente de haber dicho aquello - dime que volverás.
- No puedo prometer algo que no puedo cumplir... - ella se acerca a mi y, con una mano rodeándome el cuello me besa. Es doloroso sentir de nuevo aquellos labios, noto sus mejillas húmedas, pero también como de mis ojos cae una lágrima. Pienso en Melanie. Está mal. Lo que estoy haciendo está mal... Sin embargo no me detengo sino que la beso con más deseo en un intento de devolverme un trozo de mi pasado. Ella pasa sus manos por mi torso intentando tener un recuerdo de lo último adiós.
Una hora después me paso la camiseta por la cabeza y me pongo los pantalones. Me pongo la sudadera para cubrirme la cara al salir y dejo a Jessamine durmiendo solo cubierta por unas mantas en la habitación que pone << Lo siento, he de irme, pronto sabrás de mi>> no la firmo, por miedo a que me descubran. Con la mochila al hombro voy a la cafetería y encuentro con que los demás ya han terminado de desayunar. Cojo una manzana para el camino, pero no me detengo en preguntas, ni siquiera me atrevo a mirar a Melanie a la cara. Camino junto a ella sin decir palabra, demasiado avergonzado como para contarle lo ocurrido.
- ¿Ha ido bien? - Me pregunta al salir del hotel de camino al bosque.
- Prefiero no hablar de ello - contesto, pasándole un brazo por los hombros y apretándola contra mi pecho. Algún día se enteraría.
Una vez en el bosque nos transformamos y corremos, cuando un recuerdo me taladra la mente intentando salir a la luz y hace que mi cabeza estalle y tenga que parar. Estoy en un claro, hay un lobo cerca mía, demasiado grande para un lobo convencional, un hombre lobo que cobra forma en un humano. No puedo ocultar mi sorpresa al comprobar que es el señor Brown. <<No te asustes hijo, no voy a hacerte daño, solo te quiero ayudar>> <<¡Cómo me vas a ayudar tú>> le grito en el recuerdo<< un padre siempre hace lo mejor para sus hijos>> dice con esa sonrisa tierna de su casa. Thomas Mckenzie.
Me veo obligado a transformarme y, apoyado en un árbol tomar aire, estaba sudando y con un temblor frío en el cuerpo, de repente sentía que las rodillas me iban a fallar en cualquier momento. Mis compañeros se dan cuenta de que algo va mal y que me he quedado atrás así que vuelven, pero yo estoy en el suelo sentado apoyado en un árbol respirando entrecortadamente. Él era mi padre, lo sabía cuando lo ví, supo que yo era su hijo y aún así no me dijo nada. Supongo que yo también lo sabía ¿Dónde estaba mi madre?¿Y mi hermano?
- ¿Estás bien Mckenzie? - Me pregunta Kyle agachandose delante mía. Puede que piense que tiene que ver con mi memoria y mis dolores de cabeza y, en cierto modo no se equivoca. - Alec, - dice dándome palmadas en la cara - mírame Alec - me dice. Estoy aturdido y me tiembla todo el cuerpo. - Pasadme una botella de agua - ordena Kyle siguiendo las órdenes del doctor Gilligan para mis ataques de pánico que, por lo que sabía eran algo no muy fuera de lo normal tratándose de mí. Me la acerca y me hace beber. Espera a que mi respiración se estabilice - respira - dice Kyle - ¿Qué a pasado? - cierro los ojos y compruebo que estoy sudando.
- Mi padre... - consigo tartamudear.
- ¿Has vuelto a ver la imagen de la cocina? - niego con la cabeza.
- No, mi verdadero padre. Está aquí, ayer estuve ayudándole con la mudanza, entonces no lo sabía, pero era él. Lo he visto en un recuerdo... - Kyle hace que me levante y apoya mi peso en él - No, puedo solo, estoy bien.
Me transformo en lobo y hago una señal para que hagan lo mismo. Recorridos unos metros me quedo un poco atrás y corro con todas mis fuerzas en sentido contrario, directo a Bridge Town.
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